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Vivo en la ciudad donde las puertas siempre están abiertas hasta que el sol se esconde y el timbre de la puerta suena: “Co, Co, Co”. Donde el despertador de la mañana suena a las 6 y su melodía es una mezcla del gallo cantando, las risas de los niños y el sonido del agua corriendo por los grifos de los patios llenando los cubos.

Vivo en la ciudad donde parece que el cielo acaricia la tierra y aprendes los colores mirando hacia arriba. Donde sabes que si por la mañana la niebla lo cubre todo, ese día va ha hacer mucho calor y cuando el sol más quema es señal de que la lluvia se acerca. Donde los niños juegan en los patios y las calles están llenas de risas, cantos y juegos. Donde es imposible cruzarte con alguien sin pararte a saludar y preguntar: ¿cómo estás?

Vivo en una gran ciudad llena de retos. Y de eso vamos a hablar hoy:

Y quiero empezar hablando de la construcción del nuevo módulo de tres aulas. El día 2 de Enero comenzamos con el fundamento. En la actualidad tenemos tres aulas de cemento, el resto del colegio sigue siendo de tablas de madera y el espacio en esas aulas ya se nos queda muy pequeño por el nuevo método de aprendizaje que tienen los alumnos, trabajando en equipos. Por eso las nuevas aulas van a ayudar a que estén mucho mejor.

Yo estoy realmente feliz con este nuevo reto. Gracias por vuestras ofrendas.

Otro nuevo reto para este año ha comenzado en una iglesia de un pueblo llamado Ntobo. En Ntobo está el nuevo punto de misión de la Iglesia Bautista de Bata. Un buen grupo de hermanos se están congregando allí, rodeados de muchos niños. Y en este mes he comenzado un estudio con ellos y durante todos los martes vamos a estar estudiando juntos la palabra de Dios y viendo todo lo que el Señor quiere enseñarnos. Aprendiendo y creciendo juntos.

Otro gran reto, y este es más personal, es el de poder formar a un líder que continúe con el grupo de adolescentes. Ellos son especiales, llenos de ilusiones y alegrías, con toda una vida por delante y muchas decisiones para tomar. Les encanta aprender y bailar, cantar y hacer teatros. Son divertidos y tienen un corazón especial. Yo sé que el Señor tiene grandes planes para ellos.

Quiero animaros a que juntos oremos por:

  • Por el grupo de adolescentes, para que el Señor toque sus corazones y pueda ser su Señor y Salvador.
  • Por el proyecto de construcción que tenemos entre manos, para que Dios provea del dinero que necesitamos para terminar y nos de fuerzas y dirección.
  • Por el grupo de hermanos que se reúne en la iglesia Bautista de Ntobo. Para que el Señor los guie y llene de sabiduría.